El dolor no calma y el recuerdo lo profundiza amargamente. Cuando pierdes lo que no mereces o lo que no te merece, la necedad y la conciencia quieren estar donde no debes. Una relación tormentosa alimenta la vida y parece que da sentido a la existencia, pero la destruye silenciosamente, porque un día explota la enfermedad y mata a quienes mas amas de forma desprovista e indolente. Solo habla la rabia y la venganza, en momentos que más se necesita del amor...quedas llucho a la madrugada de Quito tiritando de abandono y desolación. Yo también la extraño y quisiera volver a empezar, pero cada vez que trato parece que más se aleja la posibilidad porque su querer ya no me pertenece. Llorar hace bien, luego levanta la cabeza y camina porque todo sigue vivo y hay colores del mundo que quedan por ver y sentir, aunque sea en su ausencia. Ya vendrán días de nuevas sonrisas, y ojala sea la tuya. Aunque me acorde que tienes compromisos que atender más importantes que yo, (que iluso pienso) no importa a alguien le importará para entonces.
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